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viernes, 20 de agosto de 2010

Penelope




Penélope, con su bolso de piel marrón
y sus zapatos de tacón y su vestido de domingo...
...se sienta en un banco en el andén
y espera a que llegue el primer tren meneando el abanico.
Dicen en el pueblo que un caminante paró su reloj
una tarde de primavera.
"adiós, amor mío, no me llores,
volveré antes que de los sauces caigan las hojas.
Piensa en mí...por tí."
Pobre infeliz, se paró su reloj infantil
una tarde plomiza de abril cuando se fue su amante.
Se marchitó en tu huerto hasta la última flor,
no hay un sauce en la calle mayor para...
...tristes a fuerza de esperar, sus ojos parecen brillar
si un tren silba a lo lejos...
...uno tras otro los ve pasar, mira sus caras,
les oye hablar, para ella son muñecos...
...que el caminante volvió y la encontró en su banco de pino verde.
La llamó: "penélope, mi amante fiel, mi paz,
deja ya de tejer sueños en tu mente.
mírame, soy tu amor, regresé."
le sonrió, con los ojos llenitos de ayer,
"no era así tu cara ni tu piel,
tú no eres quien yo espero".
Y se quedó...sentada en la estación...

sábado, 17 de julio de 2010

Cantares



Todo pasa y todo queda,
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre la mar.

Nunca perseguí la gloria,
ni dejar en la memoria
de los hombres mi canción;
yo amo los mundos sutiles,
ingrávidos y gentiles,
como pompas de jabón.

Me gusta verlos pintarse
de sol y grana, volar
bajo el cielo azul, temblar
súbitamente y quebrarse.

Nunca perseguí la gloria...

Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.

Al andar se hace camino
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.

Caminante no hay camino
sino estelas en la mar...

Hace algún tiempo en ese lugar
donde hoy los bosques se visten de espinos
se oyó la voz de un poeta gritar:
«Caminante no hay camino,
se hace camino al andar...»
golpe a golpe, verso a verso...

Murió el poeta lejos del hogar.
Le cubre el polvo de un país vecino.
Al alejarse le vieron llorar.
«Caminante no hay camino,
se hace camino al andar...»
golpe a golpe, verso a verso...

Cuando el jilguero no puede cantar,
cuando el poeta es un peregrino,
cuando de nada nos sirve rezar.
«Caminante no hay camino,
se hace camino al andar...»
golpe a golpe, verso a verso.